Queridos niños y niñas:
La destrucción de España (una, grande y libre) no es cosa que venga de hace dos días ni que sea casual. Es el resultado de una conspiración de la Anti España fraguada desde hace siglos con la connivencia de elementos en lo más alto de la estructura del Estado. Estos elementos han llegado al colmo de la vileza: intoxicar vuestras mentes infantiles a través de esos personajillos deformes de barriga pantallil. Sí niños, los teletubbies son una pieza fundamental en la campaña de imbecilización y destrucción de la conciencia nacional urdida por los vasco-catalanes de ZetaP y su recua de conspiradores alqaido-etarras-social-comunistas.
¡Padres de España, estad alerta! Vuestros hijos están viendo propaganda republicano-yihadista. Esos deformes personajillos son una creación de Pepe Blanco y el mulá Omar. Fijaos bien. Son cuatro seres mongoloides de distintos colores: rojo, amarillo (hasta aquí bien) morado (aghh) y verde (el color de la Yihad). ¡Sí! ¡Son republicanos yihadistas!
El único objetivo de estos seres antiespañoles es que nuestros retoños sufran un trastorno masónico del quince, convirtiéndolos en fetos progres malparidos, súcubos de la revolución soviética que Polanco y Llamazares están preparando para hacer sucumbir a los españoles de bien, ratas infectas criadas en cal viva al son de la Orquesta Mondragón, preparándose para sacar a nuestras mujeres de las cocinas, ponérles un velo y unirlas a enormes harenes de depravación y vicio, torturadas escuchando interminables tertulias de Boris Izaguirre y Antonio Gala, esos abreculos inmorales que pretenden pervertir a nuestra gran nación.
En días pasados, el lider del centro mundial, luz gloriosa del Imperio, el bigote de la cristiandad ha dicho una verdad de dimensiones catedralicias:
"No he oído a ningún musulmán pedirme disculpas por conquistar España y mantenarla durante ocho siglos". Gran verdad, los moro-mierdas, seres tan miserables que no comen cerdo ni beben un buen rioja (¿como van a ser españoles?) deberían postrarse ante Don José María que es el único y legítimo representante de ESPAÑA y pedirle perdón.
Y eso nos retrotrae a la batalla de Guadalete, donde los pérfidos witizanos, con sus costumbres socialistas y republicanas, traicionaron a España (previamente ya habían traicionado al Imperio Romano, encarnación imperfecta de la grandeza católica-cañí) y con un Efecto Llamada que recuerda al rojo Caldera agitando el Corán a los negritos, los muy multiculturales llamaron a los moritos, pero no para recoger el fresón o los ajos (actividades para las que están geneticamente dotados, que un español de bien, cristiano viejo, no agacha el lomo... que embrutece) sino para que nos quitasen el trabajo y nos embarazasen a las mujeres. Que todo el mundo sabe que para eso existen los moros yihadistas.
Solo un mal patriota no se daría cuenta ya de que los indicios, las sospechas, los "alomejos" y los "porsiacasos" que esgrime Zaplana son razonamientos lúcidos de una mente privilegiada que solo un rojo de mierda podría poner en duda; es evidente ya que Otegui, Ben Laden y Zapatero son el trio calavera, financiado por Polanco, que pretenden reconquistar Al Andalus, reconvertido en un Califato Felipista Masónico cuyo himno será la sintonía de Canal Plus y cuyo ejército será una horda de Teletubbies con vibradores de medio metro capitaneados por Pedro Zerolo, dispuestos a porculizar a toda persona normal (es decir, caucásicos, católicos y de derechas) que agarren por la via pública.
Cuídense muy mucho al salir a la calle, el advenimiento del Apocalipsis está cerca y la llave la tiene ese pingüino lugués llamado Pepiño.